Apostillas electorales (PASO 2015)

Ayer fue día de elecciones. Se llevaron a cabo las benditas PASO 2015. Invento del actual gobierno que, seamos sinceros, son un engendro que más que servir al fortalecimiento participativo y democrático, solo sirve para aumentar los intereses personalistas de unos pocos.

Al margen de esto (tenía que decirlo), en estas PASO 2015 participé como fiscal general representando al Partido GEN de la Alianza Progresitas (Lista MS). Si, piensen lo que quieran, hoy por hoy, creo que Stolbizer es la mayor garantía de honestidad y decencia.

Entonces, yendo directamente al punto y dejando lo particular de lo político, quiero aquí compartir con los lectores algunas anécdotas sobre lo que he vivido en el día de ayer y algunas reflexiones sobre esta experiencia.

Por el lado de las anécdotas, les dejo un par de imágenes:

Para quienes tengan cierta edad y lo recuerden, pude presenciar y dejar reflejada en una imagen fotográfica del momento en que el Rata Rattin emitió su voto en una escuela de Vicente López:

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Por otro lado, en un momento del día, mientras estaba en la calle, moviéndome de una escuela vecina a otra, pude ver esta imagen:

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Y me quedé pensando en que se va el dinero de los contribuyentes si no hay para reponer el vidrio de la ventanilla de un móvil policial.

Respecto del proceso eleccionario en si, pude ver varias cosas y no entender otras tantas. Por ejemplo, una duda que hoy me carcome es entender cómo puede ser que en una elección los fiscales de mesa o generales estén mejor preparados y organizados (tengamos en cuenta que es voluntario) que las propias autoridades de mesa que llegan con, en muchos casos, mas tiempo de preparación.

Escuchar a un presidente de mesa decir “esto no me lo enseñaron en la preparación que nos dieron” o ser testigo de que no estuvieran al tanto de varias moficaciones de último momento efectuadas por la justicia electoral.

También, vale reconocerlo, tuve la fortuna de ser un participe más de la buena voluntad y camaradería del grupo de autoridades de mesa y fiscales partidarios que, al margen del hecho de defender, cada uno, los intereses correspondientes, pusieron la mejor de la voluntades para llevar el día y la elección a buen puerto. Debo reconocer que, al menos en mi caso y en mi escuela, no he visto, de ningún fiscal partidario, actitudes reñidas con la idea de intentar algo fuera de lo legal o ético, lo cual, me da esperanzas sobre el futuro.

Si debo dejar constancia sobre la terrible desorganización estatal en muchos aspectos, elección de los lugares de votación, no tener en cuenta a las personas con problemas de movilidad, envio de documentación incompleta, ausencia de Delegados Electorales para dirimir, con una voz oficial y autorizada, cualquier problema que se suscitara.

Hay aspectos prácticos que todo aquel que haya estado en una mesa electoral ya conoce y aplica en una votación, sin embargo, los responsables de las elecciones (gobiernos y justicia electoral) no tienen en cuenta a la hora de preparar a las correspondientes autoridades de mesa y esto se nota en el momento de la verdad.

Cosas tales como ser: como receptar al elector y controlar su documentación, como acomodar, en el cuarto oscuro, las boletas de las distintas agrupaciones/partidos contendientes, como solucionar situaciones específicas no habituales pero previsibles, como determinar el total de votos emitidos, como contarlos, como considerarlos.

Por ejemplo, en una mesa he podido ver que ante un voto nulo (boletas duplicadas con distinto candidato a la misma categoría) el presidente de mesa optó por quitar ambos votos y tirarlos a la basura, el resultado de esto (a lo cual me opuse y dejé asentado) fue que ese voto nulo, al final del conteo, fue olvidado y terminó figurando como voto en blanco.

Esto, no es mala fe, me consta, simplemente fue una decisión administrativa, basada en la comodidad pero con implicancias en el resultado final ya que no es lo mismo un voto nulo que un voto en blanco. También, es consecuencia de no tener una preparación adecuada al respecto, por lo cual, por lo que he visto, en similares situaciones, cada autoridad de mesa aplica criterios distintos.

Por otro lado, en lo visto, he podido darme cuenta en la práctica que, como en muchos órdenes de la vida, el sentido común y la practicidad predominan por sobre lo impuesto en las normativas, por lo cual, las autoridades electorales deberían, algún día, tomar nota de esto para adecuar las normas a la realidad para, con ello, hacer menos complicado el proceso electoral, tanto en la urna como en el conteo de votos.

Por caso, obteniendo los mismos resultados finales, las meses en donde prevaleció, por parte de las autoridades de mesa, la inflexibilidad de seguir la norma, los tiempos de votación y de conteo de votos fueron muchos mas altos que en donde, la autoridad de mesa mostró mayor flexibilidad y sentido común a la hora de llevar la norma a la práctica y, todo esto, sin perder ni por un momento, su autoridad.

Párrafo aparte para la forma en que las autoridades, tanto escolares como electorales, deciden los aspectos logísticos del acto eleccionario, especialmente los relativos a ubicación de las mesas, distribución del material electoral, etc. Todo esto atenta contra el mejor desempeño de quienes ponen la cara ante el votante, provoca molestías, discusiones y pérdidas innecesarias de tiempo.

Por ejemplo, en la escuela donde estuve, no se definió ni se buscó un lugar apropiado para ubicar el COA (Cuarto Oscuro Accesible) ni como actuar ante la presencia de votantes con problemas de movilidad. Todo esto motivó, ante la primer situación, casi una hora de discusiones y cabildeos para llegar a un acuerdo en como hacer y donde hacer votar a la persona con discapacidad motora. Con el agravante que, la mejor opción disponible, distaba mucho de ser la más cómoda, tanto para las autoridades de mesa como para el propio votante.

Para colmo se dió la situación que los casos de votantes con problemas de movilidad votaban en mesas en un primer piso (al menos hubo 10 casos), lo cual obligaba a sus autoridades a bajar a la planta baja con la urna y seguido de un séquito de fiscales, pedir permiso en la mesa de la planta baja para utilizar el cuarto oscuro, con la consiguiente suspensión temporal de la votación en dicha mesa.

En definitiva, como todo en este país, muchas cosas funcionan (a veces bien, a veces a los tropezones, pero funcionan) gracias a la buena voluntad de la gente y no como consecuencia de la preparación y capacidad de los dirigentes, quienes tienen la obligación de organizar y disponer las cosas para beneficio de los ciudadanos y no de su propio bolsillo.

SaludOS/2

2 Replies to “Apostillas electorales (PASO 2015)”

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