El placer de comunicarse

Hace unos pocos días atrás empecé a recibir en mi celular (prepago) llamadas de un número de la compañía (4977-7777), número éste que si uno intenta llamar el sistema devuelve el mensaje de que es inexistente. Es una linda forma de hacer spam telefónico para la empresa y librarse de devoluciones de llamadas molestas, tan molestas como son ellos.

Como no contesté esos llamados por estar durmiendo a esa hora, dejaron de efectuarlos pero, a cambio comencé a recibir SMSs del número 2805 con el siguiente texto:

Tu PIN es XXXXXX. Ingresalo en le web.

Cansado de recibir esos mensajes, primero me fijé en la web de la compañía y en su blog/loquesea que pretenden como atención al público y vi varias consultas sobre este mensaje, en todos los casos, no había respuesta concreta, sólo vagos «pasanos tus datos y vemos de que se trata» o «para desuscribirte envía BAJA al 2805».

Cómo pretendo (si, ya se, soy un iluso) que quién me vende un servicio lo haga en forma eficiente y rápida y, encima (soy todo un exigente) tenga un buen servicio de atención al cliente (si, también lo se, me van a decir que vivo en Argentina, que no sea iluso), intenté comunicarme con el *611 para obtener una respuesta válida y rápida.

Pues bien, luego de varios intentos y de recibir un mensaje repetido hasta el cansancio de que «todos los operadores están ocupados» (¿mintiendo y robando para la empresa?) me despedían con un escueto «comunicate con nosotros enviando un SMS al 611».

Cómo obtener respuesta a mi consulta no figura en mi concepto de hacerlo vía escuetos SMS, tomé otro celular del que dispongo (Línea corporativa con plan) y me comuniqué con el *611. Aquí si fueron rápidos y diligentes para atenderme, expliqué el problema y que quería saber de que se trataba pero, también diligentemente, me respondieron que como el problema era en una línea personal no me podían atenderme y que me derivarían al sector correspondiente, por ender, luego de escuchar la musiquita, las propagandas de las ¿bondades? del servicio que (mal) prestan, me terminó atendiendo el disquito consabido con el consabido mensaje de «todos los operadores están ocupados (¿tanto hay para mentir y robar?), comunicate con nosotros blablabla».

Vomistar 1, Usuario 0: Allá voy con el SMS, les envío un mensaje lo más claro posible:

«Quisiera saber por qué no atienden en el *611. ¿Tendré que reclamar en la CNT?»

A lo cual, recibo de respuesta el siguiente mensaje:

«Bienvenido al servicio de atencion via SMS gratuito de Movistar. Dentro de las proximas 2 horas serás atendido por un representante.»

Rápidez, eficiencia. Ya habían pasado mas de 3 horas desde que había comenzado a intentar comunicarme con atención al cliente. Esto se ponía cada vez más interesante y, lo mejor de todo es que ya vislumbraba el próximo tema para este blog.

Una hora y cincuenta minutos después, me «contactó» un representante de la empresa, vía SMS, obviamente, no sea cosa que tengan que hablar y se descubra que apenas pueden artícular media frase coherente sin recurrir al manual de frases hechas. Su mensaje fue:

«Buenas tardes. Mi nombre es Eliana, ¿en qué te puedo ayudar?»

Tenía ganas de preguntarle si podía explicar cuál es el sentido de la vida, pero entendí que eso no estaba dentro de lo establecido en el manual de perfecto robot de atención al público y desistí, por lo cual, mi respuesta fue:

«Hablar con un operador»

Reconozco que lo mio fue muy escueto y, quizás, hasta dificil de captar por los adictos al SMS, pero en mi planeta cuando decimos «hablar» nos referimos a comunicarnos en forma verbal y no escrita. Y como parece que pertenezo a otro planeta, no fui entendido y recibí un nuevo SMS con el siguiente texto:

«Espero tu respuesta»

O bien no entendió que significa «hablar» o bien, gracias a la magia del estupendo servicio que presta Vomistar mi mensaje nunca llegó a destino, porque minutos después recibí otro diciendo:

«Movistar agredece tu comunicación. Cuando tengas un momento, comunicate nuevamente con nosotros para poder continuar la gestión. Saludos»

Yo lo tenía al momento, es más, retrasé mi trabajo para tener ese momento, pero parece que quienes no tenían un momento para atenderme eran los operadores de la empresa. Asi que, viendo que era como jugar al frontón en donde la pelota erán mis nervios, opté por abandonar mi intención de preguntar algo sobre el servicio y retomé mis labores.

Sin embargo, la empresa no desisitió de la gestión y me envió nuevos SMS, que detallo a continuación, en seguidilla, como me fueron llegando:

«Bienvenido al servicio de atención vía SMS, blablabla (ver primer SMS recibido)»

 «Buenas tardes, mi nombre es Laura, comentame tu consulta para ver en que te puedo ayudar.»

 «Movistar agradece tu comunicación. Blablabla (ver tercer SMS recibido)»

Soy consciente que, como todos los argentinos soy prisionero de un monopolio (pero bueno, me lo dijeron 678 y el gobierno), por ende, también soy consciente que la CNT ni piensa apretarlos para que den un buen servicio, bastante trabajo les da abrir los sobres que reciben de la empresa como para perderlo en tonterías como son las quejas de los usuarios.

También soy consciente que ellos saben que prestan un servicio pésimo y carente de toda profesionalidad y calidad, por lo tanto, atender al cliente que llama desde un móvil es dejar al desnudo lo malo que es el servicio porque intentar tener una conversación vía celular por más de 30 segundos sin perder la señal, sin escuchar como gangoso a quien está del otro lado o, directamente, no escuchar al otro y sentir que la línea está «muerta» mientras el otro nos escucha y se desvive gritándonos para ser escuchado.

También conozco la filosofía de ladrones de la empresa (desde sus dueños hasta los empleados que ponen la cara a sabiendas que están ayudando a robar) y he visto como la empresa «cancela» sus deudas imponiendo sus condiciones y montos a pagar con la connivencia de los funcionarios que deberían defender el derecho de un estado y sus contribuyentes.

Otro ejemplo mas de como nuestra dirigencia se alía con capitales de dudoso origen y solo para robar y dilapidar los recursos de nuestra nación, mientras la población mira para otro lado y prefiere callar y cuidar su quintita.

Mientras esto siga asi, a no quejarse, porque no hacemos nada, seguimos dándole de comer a todos los ladrones, seguimos pagándoles sus vicios y lo hacemos con la cabeza bien gacha. Tenemos lo que nos merecemos.

Si un día la gente salió a decir «que se vayan todos» y luego, perdiendo la memoria, eligieron a esos mismos que habían echado.

SaludOS/2

Acerca de DAX

Todavía creo en un mundo mejor y que se puede conseguir a través del diálogo pacífico y escuchando al que piensa distinto.

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