Legislar para controlar

En estos últimos años, la labor de los miembros de nuestro Congreso Nacional no ha sido solamente levantar la mano apenas recibida la orden de hacerlo, sino, también, presentar cuanto proyecto loco, cohercitivo, controlador y/o fascista que puedan elucubrar los asalariados del pueblo que, a pesar de recibir su salario de éste jamás hacen algo útil para su empleador.

Ya hemos visto esto tiempo atrás cuando hablamos del proyecto de la Senadora Sandra Gimenez que imponía la obligatoriedad de establecer filtros por defecto en base a un listado  elaborado por la CNC.

Ahora, nuevamente, los dirigentes «paternalistas» y dueños de la verdad han vuelto a la carga con un nuevo proyecto de ley que busca controlar y «monitorear» lo que pasa por los medios de comunicación e internet.

Sobre lo que pienso al respecto ya lo he dejado claro en el artículo ya referido anteriormente. Ahora, respecto de este nuevo proyecto, no hay mucho mas que decir, ya que muchos se han expresado lo necesario para indicar porque debería ser rechazado.

Sin embargo, hay otras cosas que me llaman la atención en todo esto y quiero dejar expuestas en este pequeño ámbito personal, asi que vamos a verlas.

Para empezar, les dejo el texto del proyecto presentado y también, el listado correspondiente al resultado de la votación realizada en la Cámara de Diputados.

Para empezar, un párrafo interesante de la exposición de motivos del proyecto:

En ese orden, se deben arbitrar las medidas necesarias para promover la eliminación de la difusión de mensajes e imágenes que estimulen o fomenten la explotación sexual de personas en todos los medios de comunicación; y en especial, los avisos que pueden derivar en una posible captación de víctimas de trata de personas.

Esto me hace preguntar si de promulgarse esta ley y aplicarse en función de lo ahí expresado, ¿podremos ver que van a desaparecer decenas de publicidades de productos en donde las mujeres son mostradas como un simple objeto de deseo? Ni hablar de que Tinelli va a tener que dedicarse solo a San Lorenzo. (Recordemos que en uno de los artículos del proyecto de ley se habla de «explícito e implícito»).

Ahora bien, veamos un poco el asunto desde el principio. Presentado el proyecto, éste pasó a la Comisión de Comunicaciones e Informática. Viendo el listado de las comisiones existentes, además de ésta, que solo puede opinar en lo técnico, se me ocurre que este proyecto también pudo (o debió) ser tratado en las comisiones de Libertad de Expresión, Derechos Humanos y Garantías y, principalmente, en la comisión de Familia, Mujer, Niñez Y Adolescencia.

Primer punto en el que encuentro algo que no me cierra, no se, pero es como si el director del hospital consultara con el encargado de sistemas para elegir cual sería el mejor equipamiento para un quirófano.

Siguiendo este corto análisis y llegados a la votación en si, me sorprende encontrar cosas, digamos, llamativas (otros dirían «perlitas»):

Sobre 257 diputados, hay 58 ausentes. votando por el SI 123 diputados, por el NO 54 y con 21 Abstenciones. Total 198 votos de 199 legisladores presentes (Recordemos que el Presidente de la Cámara sólo vota en caso de ser necesario un desempate). Esto representa, un 48% de los legisladores totales de la Cámara y un 61% de los presentes, mientras que el presentismo fue del 77%, porcentaje este que se ubica en el piso del porcentaje de participación ciudadana en los procesos electorales.

Soy de los que adhieren al concepto de que los extremos se tocan y esta votación es un claro ejemplo de ello. Como es de esperar, el grueso de los votos afirmativos provienen de los diputados del Frente la Victoria (Siempre me sonó a nombre de agrupación política de club de fútbol, no se porqué), y viendo muchos nombres, la historia del peronismo y lo que hacen, digan lo que digan, podemos, a la mayoría de ellos, reservarlos buenas ubicaciones en el costado extremo derecho del salón. Ahora, paradógicamente, contaron también con los votos del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, y del PTS _ Frente de Izquierda. Interesante ¿no? (también suelo decir que ambos extremos recurren a las mismas prácticas, la única diferencia es que unos te mandan a Guantánamo y los otros a Siberia).

Entre las abstenciones (no me decido a quedar mal o con la gente o con los que me adornan), podemos notar que la mayoría pertenece al Frente Renovador y al PRO (Muchachos, ¿se olvidaron de encender el celular y recibir las instrucciones?).

Y, por último, en el cuadro de honor, tenemos a los nunca bien ponderados Ausentes, entre los cuales, hay varios nombres conocidos y destacados.

ALFONSIN, Ricardo (UCR). Se habrá perdio en el camino.

BERGMAN, Sergio Alejandro (PRO). Quizás debió atender algún casamiento o rito.

BINNER, Hermes Juan. No jodan, la situación en Santa fé no está para bollos.

BROWN, Carlos Ramón. Este señor, ¿no tendría que estar en cana?

CARRIO, Elisa María Avelina. Se comprende, ser mediática insume mucho tiempo.

DAS NEVES, Mario. Que no se le ocurra echarle la culpa al vuelo de Aerolíneas.

DE GENNARO, Victor Norberto. Con el tema de ganancias se nota que está en otra.

DE MENDIGUREN, José Ignacio. Bueno, hay que pelear por la industria, es entendible.

DE NARVAEZ, Francisco. Uhhh, ¿Y que es de la vida del colorado?

DONDA PEREZ, Victoria Analía. Aquí imagino que debe estar con licencia por maternidad, lo cual es mas que justificable.

INSAURRALDE, Martín. Licencia por casamiento mediático gatuno.

LOUSTEAU, Martín. Seguro se distrajo escribiendo un libro sobre como salvar la economía mundial.

MASSA, Sergio Tomás. No sean mal pensados. Estaba arreglando las cámaras de seguridad del partido de Tigre. Siempre sirviendo a la comunidad.

MOYANO, Juan Facundo. «Hola viejo, ¿dónde era que tenía que ir hoy?

Y pensar que si un ciudadano de a pié no va a trabajar, al otro día le llega el telegráma sin derecho a réplica. Argentina, país generoso (con algunos).

SaludOS/2

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