Últimas sensaciones del naufragio

El pasado día jueves 6 de diciembre, mientras intentaba reparar los daños que había sufrido un servidor que administro, se produce un bajón descomunal de tensión en mi casa, onda estabamos a 110v, duró unos 30 segundos y cuando llegué a la pc para apagarla, no tuve tiempo, se cortó la luz. Esto ocurrio mas o menos a las 16 hs. Y comenzaba la tormenta…..

Aburrido y sin poder hacer mucho (subir y bajar 9 pisos por escalera no me hacía mucha gracia), me quedé cuidando a la madre de mi señora mientras ella bajaba a esperar al cartero de Correo Argentino para recepcionar el DNI de su madre. Bajo la tormenta, llamó a CA y le juraron y perjuraron que a pesar de la tormenta igual iban (dura la vida del cartero, lo se), mientras esperaba me llamaba para avisarme como subía el nivel de agua en la avenida hasta llegar a la entrada del edificio. Paralelamente yo miraba por la ventana y veía escenas de desorientación, caos y hasta risueñas de todo lo que pasaba. Agua hasta las rodillas, gente que caminaba por el medio de la avenida (Maipú, en Vicente Lopez) entre los autos y hasta un auto que, en su miedo por meterse en una transversal inundada, encaró a contramano la avenida Maipú mientras de frente le venían autos, colectivos y hasta el Halcón Milenario con Han Solo que no entendía lo que pasaba.

A eso de las 17:30 hs llaman del CA para avisar que no venían (lo cual era mas que lógico. Haberlo dicho antes, lo pario), así que la espera de mi pareja fue mas que infructuosa.

Minutos después hice mi primer llamada de reclamo a EDENOR, la cual, con el mensaje previo y sin anestesia de que «todos los operadores estaban ocupados» (para lo cual le tomó al sistema una décima de segundo determinar que todos estaban ocupados) me transfirió al sistema de reclamo automático. Luego de colocar los datos, me informó que el servicio estaba caído (gracias, si no me lo decían no me daba cuenta), que no sabían por qué y que había técnicos en la zona verificando que esto fuera verdad (¿lo what?)

Trás cartón llamé al ENRE, organismo que, amablemente, me hizo lo mismo que la empresa privada, trás dos «intentos» de media milésima de segundo, me informó que «todos los operadores estaban ocupados» (eso si, atienden las 24 hs) y que dejara el reclamo con el sistema automatizado, lo cual hice.

Lo único extraño de mi vida en ese día fue que me acosté y dormí antes de las 22 hs.

Viernes, me levanto temprano sólo para ver que seguíamos sin suministro eléctrico, ¿la empresa? bien, genial, brillaba por su ausencia. Pasaron las horas y nada, al mediodía nuevo llamado y el disquito informaba que ya tenían nuestro reclamo y que el servicio se restablecería en 5 hs (o sea, a eso de las 17 hs, con lo cual, llegaríamos a las 25 hs sin servicio).

Llegaron las 17 hs, las 17:30, las 18 hs… asi que determiné que había dado un buen tiempo de handicap y volví a llamar tanto a la empresa como al ENRE. En la primera, de vuelta el boludeo de los operadores y el sistema automático pero con una salvedad, ya no tenían mis reclamos del día anterior, asi que me dieron un nuevo número de reclamo y, además, ahora ya no sabían si en algún momento de este siglo se restablecería el servicio.

Lo mismo me pasó con el ENRE (Y no sean mal pensados, el ENRE controla a rajatabla a las empresas, asi que seguro que no hay connivencia, lo escuché en uno de los tantos discursos presidenciales y seguramente en 678).

Mi señora, con toda la comida en el freezer ya descongelada, tomó una decisión heróica, tiró un pollo y todo lo demás que había a la basura, rescató y cocinó ¡4 Kilos! de milanesas para no perderlas (asi que imaginen que me salen milanesas hasta por las orejas).

Al terminar de cenar (a esta altura ya no podía filmar ni sacar fotos, se me había agotado la batería de la cámara, la pila del reloj y la batería de uno de mis celulares) un bochinche de bocinas me llamó la atención y me asomé a la ventana para ver que pasaba. La avenida estaba cortada, pero no sabía porqué, asi que decidí bajar (y de paso bajar las milanesas) para ver que pasaba.

En ese momento pensaba que habían cortado Puente Saavedra, teoría que mantuve los 9 pisos en descenso (o caída) y hasta que salí a la calle, donde vi que el corte era a una cuadra de casa. Por lo tanto fui a ver que pasaba y porqué (en este país nada es obvio, nunca se puede saber que causa una protesta y un piquete).

Pero bueno, estaba vez fue lo obvio, los vecinos reclamaban por llevar mas de 24 horas sin luz (a esta altura ya estabamos en las 29 hs). Si bien al principio no participé, me quedé mirando y charlando con los vecinos para enterarme un poco del asunto. Luego, cuando aparecieron funcionarios municipales (El Secretario de Gobierno y el Consejero Vecinal de la zona) me metí a participar de la charla (y de paso, ver si podía protestar un poco).

Para mi sorpresa, el Sec. de Gob. nos explicó lo que estaba pasando y que el municipio estaba haciendo gestiones con la empresa, la cual, seguía haciéndoce la boluda antes los reclamos y seguían sin aparecer. Luego de varios intercambios de palabras (amistosos y no tan amistosos) dicho funcionario nos dijo que se iba a quedar con nosotros a apoyar nuestro reclamo hasta que la empresa restituyera el servicio (como anécdota, me queda que a la hora, llegaron las familias de ambos funcionarios para hacerles el aguante en el lugar).

Vale aclarar que el mismo jueves, una cuadrilla de edenor determinó que una cámara se había inundado y eso provocó el corte, luego de la tormenta, ese mismo día, con una bomba, vaciaron la cámara y se fueron, pero se «olvidaron» de restituir el servicio.

Bueno, a eso de las 2 de la matina, llegaron 2 (si DOS) camionetas de la empresa para ver que pasaba (parece que se enteraron, por fin, que en esta zona no había servicio). Luego de hablar un poco con el funcionario municipal, bajaron a la cámara y volvieron para volver a tener otra charla con dicho funcionario. Si bien no podíamos escuchar lo que decían, los gestos indicaban que el funcionario les decía algo asi como «muchachos hagan algo porque me linchan a mi y no tengo nada que ver».

Luego de unos cabildeos, dijeron que la cámara seguía con agua y no podían hacer nada, a lo cual, el municipal les ofreció una bomba para desagotar la cámara y, asi, poder trabajar, a lo que le contestaron que igual no se podía, porque era agua de napa. Discusiones varias y terminan por ofrecernos conectarnos directamente con la central «ciudad». Ante mis consultas sobre como lo harían para evitar que la cámara inundada produzca un nuevo corte o si la central iba a poder soportar la carga extra, solo se limitaron a decir que lo único que querían era dejarnos la luz e irse y en algún otro momento (de este siglo) volvían a reparar el desperfecto. Pues bien, volvieron a bajar 3 operarios munidos de lanzas y equipo a la cámara y en menos de 5 minutos el servicio quedó restablecido, lo que provocó los aplausos de la gente y que todo empezara a tranquilizarse. Pero, 5 minutos después nos enteramos que la famosa conexión directa no se hizo y que simplemente repararon el desperfecto y ya estaba solucionado definitivamente, tras lo cual, huyeron como ratas por tirante.

Entonces, si en menos de 5 minutos pudieron (y, según lo que ellos mismos dijeron, con 25 cm de agua en la cámara) arreglar el desperfecto, ¿Por qué no lo hicieron el día anterior luego de vaciar de agua la cámara?

Es interesante agregar también que el mismo jueves, durante la tormenta, uan cuadrilla de la empresa se hizo presente en nuestro edificio para ver si alguna de las 3 fases que tenemos funcionaba para poder conectar los semáforos, ante el comentario de mi señora sobre que, ya que estaban, podían arreglar el desperfecto en la zona, se limitaron a contestar que a ellos los habían enviado solamente para ver si podían darle energía a los semáforos porque «la municipalidad paga mucha plata».

Además, a pocas cuadras de nosotros, con rapidez, apenas producido el corte el día jueves, la empresa envío una cuadrilla para que restarurara el servicio en el edificio de una oficina comercial de Telecom, sin importarles el resto de los clientes de la zona.

En resumen, una prueba mas que las empresas privadas de servicios públicos, además de monopólicas y completamente ineficientes, gozan con la protección del estado nacional para seguir robando nuestro dinero, no hacer inversiones y, finalmente, obligarnos a nosotros a terminar pagando por todos sus desaguisados.

SaludOS/2

Acerca de DAX

Todavía creo en un mundo mejor y que se puede conseguir a través del diálogo pacífico y escuchando al que piensa distinto.

2 respuestas a “Últimas sensaciones del naufragio”

  1. Una verguenza, realmente, pero q podes esperar viviendo en este pais llenod eineficientes, corruptos y decerebrados!, dan ganas de llorar lopeor es q todos nosotros somos los q pagamoslos platos rotos loslaburantes!, yo ni uso el aire acondicionado ni estoy todo el fucking dia enmi casa y me vinieron 950 mangos de luzz! por un servicio de mierda; por una resolucion pedorra chanchullo de este gobierno y algunos mas!

  2. Pingback: Y sigue la fiesta | Viviendo Utopías

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